¿Qué es el Puerperio?

Según la RAE el puerperio se define como el Periodo que trascurre desde el parto hasta que la mujer vuelve al estado ordinario anterior a la gestación. La definición médica nos cuenta que es el periodo que comprende desde el final del parto hasta la normalización de los cambios fisiológicos producidos durante el embarazo.

¿¿Alguna vez volveremos al estado “ordinario” anterior a tener a nuestro hijo?? ¿Realmente los cambios producidos sólo son fisiológicos o algo cambia en nuestro ser, en nuestra alma, cuando somos madres? ¿El puerperio termina realmente a los famosos 40 días?

Te propongo olvidarnos del tiempo físico, acercarnos al tiempo emocional donde nos encontramos mamá-bebé, rechazar la invitación a volver a ningún estado ordinario y adentrarnos en este periodo fusión madre-hijo, cuya duración hay que descubrir y valorar de nuevo, compartir nuestros miedos, nuestras aventuras y descubrimientos.

FELIZ INMERSIÓN!

lunes, 30 de octubre de 2017

Sexualidad en el Puerperio Posparto

De la pareja a familia. Transitando hacia la piel y los sentidos

El nacimiento de un hijo supone numerosos cambios vitales, los cambios más evidentes, los que se perciben antes de dar a luz, son quizás los más fáciles de asumir y recorrer, sin embargo hay cambios profundos, vivencias en la identidad propia, los vínculos, sorpresa por las emociones que surgen, que son más difíciles de conocer de antemano y con los que muchas parejas se sorprenden cuando aparecen junto a la llegada de su hijo.

Cuando nace un hijo también nace una madre y un padre, en los momentos después del parto, la pareja, de forma abrupta, pasa de ser dos a cuidar de un ser dependiente las 24 horas del día, que además viene sin manual de instrucciones. Eso supone disponer de mucha energía para aprender el “lenguaje del hijo” y mucha energía para poder cuidarlo y mantenerlo con vida y sano.
El tiempo disponible para el ocio, la pareja, los amigos, se ve drásticamente reducido con la llegada del bebé, porque el tiempo de un día son 24 horas y el cuidado del bebé ocupa mucho de este tiempo, el tiempo restante suele quedar para los aspectos imprescindibles de sostenimiento humano, y a veces ni eso, comer, dormir, higiene básica, etc.
Esta energía dispuesta para el bebé está apoyada a nivel biológico a través de un complejo sistema hormonal y emocional, que proporciona, especialmente a la madre, refuerzos para cuidar de esta forma tan entregada y amorosa, de una forma que los bebés humanos necesitan para su desarrollo físico, afectivo y psicológico (creación de un apego seguro). Entre estos refuerzos, la madre destina su sexualidad y sensualidad a lo sensorial y lo relacionado con el bebé de esta forma:
  • Debido a la prolactina segregada para la lactancia la madre dirige el interés  hacia el bebé y supone una reducción de testosterona, que está relacionada con el deseo sexual. Las endorfinas segregadas envuelven a la madre y al bebé en un nido amoroso donde hay poco espacio y energía para otras personas o intereses.
  • Los altos niveles de Oxitocina, segregados en el parto y después de éste durante el amamantamiento facilitan que la experiencia de lactancia sea placentera, incluso la madre puede experimentar sensaciones intensas de placer mientras da de mamar
  • Los estrógenos disminuyen, lo que supone una disminución de la lubricación genital
  • El parto supone una experiencia sexual para la mujer intensa y fuerte, durante el mismo se segregan las mismas hormonas que durante el coito, incluso en cantidades más altas
Además, la madre después del parto, especialmente si ha tenido un parto intervenido o una cesárea (lo cual es una operación mayor, que necesita un tiempo adicional de recuperación corporal) puede estar:
  •         Terriblemente cansada, esto se agrava al estar pendiente del bebé, que en los primeros meses no establece un ritmo de sueño constante ni diferencia entre la noche y el día
  •         Dolorida o molesta en la zona genital, sobre todo si ha sufrido una episiotomía, toda la zona vaginal y vulvar ha sido intensamente estimulada con un parto vaginal
  •        Pendiente del bebé, lo cual hace que sea difícil centrarse en otra actividad de ocio o de placer como antes, el bebé puede llorar o reclamar en cualquier momento y esta atención vigilante no ayuda a dejarse llevar y relajarse con un encuentro íntimo
  •      Con el cuerpo muy sensible, las mamas pueden estar doloridas o muy sensibles al tacto, por lo que las caricias que quizás antes pudieran ser excitantes y placenteras, después del parto pueden resultar molestas y no deseadas. También puede estar con extrañeza descubriendo este nuevo cuerpo, que segrega fluidos, que se va acomodando lentamente tras el embarazo y el parto.
  •         Emocionalmente a flor de piel, la madre está sintonizada con el bebé, tiene la “piel fina” como su hijo, para poder estar sensible a su sentir y sus necesidades, esto hace que pueda tener altibajos, cambios de humor y una gran sensibilidad. Además puede aparecer enfado, al conectarse con su propia necesidad de ser cuidada y al no poder atender sus propias necesidades, incluso las más básicas, emoción que se suele dirigir hacia la persona más próxima y de confianza, y también puede aparecer agresividad defensiva hacia familia o personas con conductas invasivas (Es habitual la conducta de la madre que reacciona de forma protectora  “el hijo es mío” con familiares o amigos, esta conducta es habitual entre mamíferos y suele ir remitiendo con el tiempo)
  •      Con necesidad de afecto, cuidado y cariño. La piel se convierte en una fuente de placer muy importante para la madre. Si la madre está cuidada será más fácil para ella disponer de cuidado a su hijo, si está bien nutrida podrá dar a su hijo afecto amor y cariño.
  •         Insegura y desconcertada con los cambios en su vida, el cambio corporal,  su pérdida de identidad como trabajadora, el rol de madre que puede desplazar temporalmente  la identidad de mujer, pareja, amiga, ciudadana activa. Por todo ello, la mujer puede sentirse poco atractiva, poco interesante y pueden aparecer temores a no ser deseada, relegada al espacio de la casa y con poco tiempo para cuidarse ella.
  •   Enamorada y absorta con su bebé. Interesada y fascinada con él y lo relacionado con la maternidad, La mirada de la madre se desplaza hacia el hijo, para crear este vínculo tan importante para su crecimiento.
  •     Presionada con volver a tener relaciones coitales. El tiempo para restablecer las relaciones con penetración no lo marca lo biológico, el tiempo de curación de heridas o el restablecimiento físico (la famosa cuarentena), lo marca el deseo y la disponibilidad de la mujer, respetando su propio reloj interno (y no sólo los indicadores externos), esto puede variar de una mujer a otra, ya que se trata de un tiempo subjetivo.
Todas estas condiciones del posparto no suelen ayudar a restablecer los encuentros sexuales de pareja. Ya hemos visto que se producen cambios profundos a varios niveles en la maternidad, Hace falta un tiempo para acoplarse a los cambios, permitir el restablecimiento del cuerpo y las emociones e ir colocando la experiencia transformadora de la maternidad. Esto incluye la sexualidad, que puede cambiar tras la llegada de un hijo por todo lo comentado anteriormente.

¿Y qué pasa con el padre? La llegada del bebé supone un gran cambio también para el padre.

Los hombres actualmente pueden tener dificultades para encontrarse con la función padre, ¿qué es ser padre hoy? Actualmente el rol del padre está ampliado, ya no es sólo la persona que aprovisiona o va a trabajar, actualmente el padre está involucrado en la crianza e incluso puede ser el cuidador primario. Esto supone un reto extra ya que no está muy claro qué lugar ocupar, especialmente los primeros meses de llegada del bebé, donde la madre suele atender las necesidades nutricias del hijo si da de mamar.
Es posible que el padre esté desorientado, no sepa qué lugar ocupa en esta relación mamá-bebé, ni entienda qué ha pasado con su pareja.
Como una de las formas de restablecer la conexión, de acercarse emocionalmente es a través de las prácticas sexuales, puede que quiera restablecer los momentos de intimidad antes que su pareja. El posparto es un momento MUY ESPECIAL y una oportunidad para ampliar los encuentros no sólo con prácticas coitales sino también con masajes, caricias, abrazos y cuidados. Normalmente la mujer no suele desear un encuentro con penetración, y a la vez necesita la parte afectiva, de piel e intimidad del encuentro íntimo. El padre puede interpretar la petición de afecto de la madre como demanda de sexo y luego sentirse rechazado al rechazar la madre el encuentro sexual, especialmente con penetración. Además puede creerse excluido de la relación amorosa y especial entre madre-hijo, tan necesaria para la creación de un vínculo de apego seguro.
Si a esto sumamos los niveles de cansancio y el poco tiempo personal y de ocio durante estos primeros meses, vemos cómo a veces la situación de pareja puede ser vivida como crítica, cuando se trata de una crisis situacional y que suele evolucionar con el tiempo y los cambios evolutivos en la crianza.
Normalmente a los 6 meses los cambios a nivel fisiológico se van suavizando, ya que el nivel de prolactina baja y los niveles de hormonas responsables de la líbido empiezan a subir.

Propuestas y Reencuentros en la práctica amorosa y el encuentro de pareja
Una oportunidad para volver a la piel y a lo sensorial

Está claro que el encuentro sexual, como manifestación de encuentro libre e íntimo entre dos personas ha de ser querido y aceptado por las dos partes.
¿Cómo poder, entonces, acercar las necesidades de efecto, nutrición, conexión e intimidad que suelen satisfacerse con la relación de pareja cuando tanto el deseo como la energía para la actividad sexual está disminuida?
Cada pareja es un universo, seguramente con este marco general pueda la pareja ir encontrando aquellas prácticas, actividades y encuentros que más les satisfagan y que sean placenteros y gustosos para los dos.
Como ampliación podría ser posible probar con alguna de estas propuestas y ver si cuadran con cada uno y con la dinámica familiar:
  •         Crear espacios de COMUNICACIÓN, de compartir lo que me está pasando, cómo lo estoy viviendo, más allá de las expectativas o de lo que otros dicen debería ser. Poder hablar de los miedos, inseguridades, enfados, y crear un espacio de escucha y respeto donde poder recoger estas vivencias, a veces ambivalentes con la llegada del bebé.
  •    Buscar tiempo de acercamiento corporal. DAR Y RECIBIR PLACER SIN EXIGENCIAS. Tocar piel y ser tocado es una experiencia relajante y nutritiva de reconocimiento del otro y del propio cuerpo. Crear espacios de masajes y caricias por el cuerpo, excluyendo  inicialmente la zona genital, con la finalidad de transmitir amor, presencia y poder disfrutar del contacto y de lo sensorial.
  •         Si la mujer se siente sensual y le apetece ampliar el juego, una variante consiste en ampliar las zonas de caricias a los genitales y los pechos, si a ella le gusta. Estos masajes no están orientados al orgasmo sino a aumentar el placer y el disfrute sin alcanzar ninguna meta concreta
o   Puede ayudar crear el propio aceite de masaje con un aceite vegetal y aceites esenciales de calidad (son estimulantes los aceites de Ylang-Ylang, rosa, canela, sándalo, jazmín…pero puedes usar los olores que te gusten)
o   Las caricias han de ser lentas al principio , para permitir que los nervios puedan integrar las sensaciones, no se trata de un masaje terapéutico, para aliviar tensiones, sino de buscar el placer y el goce del contacto
o   Cada uno puede estar responsable y consciente de su propio placer mientras recibe el contacto, por ello va bien dar indicaciones al otro, sobre una zona que agrada más ser acariciada o una necesidad que surja en el momento.
  •         Si se desea una relación coital, probar con un lubricante vaginal o un aceite vegetal (si no se usa preservativo) para facilitar la penetración
En resumen, Sexualidad es mucho más que genitalidad y penetración, hay tiempo para recobrar las prácticas anteriores al parto, en este intervalo del puerperio hay una oportunidad para abrirse y ampliar a otros encuentros quizás más acordes al momento y las necesidades, sabiendo que el posparto es un momento de transición y cambio y que dura mucho más que 40 días.

La función madre y padre lleva mucha energía, aunque es necesario que conforme el hijo vaya creciendo, esta función no coja todo el espacio de la persona, sino que se incluya en un espacio más amplio, donde poder ser la mujer o el hombre que cada uno desea, donde está incluida la sexualidad como forma de comunicación, de disfrute del cuerpo y de encuentro con el placer y los sentidos. De esta forma podremos acompañar al hijo desde el encuentro y el aprendizaje de ser uno mismo

Pasar de pareja a familia lleva su tiempo y se necesita mucho amor, paciencia y cuidado para ir tejiendo los vínculos. 3 es más que 2+1 hace falta un tiempo de reorganización para pasar de pareja a familia y luego un tiempo y energía para ir recuperando parcelas que son importantes para la persona.
Hace falta tiempo, respeto y diálogo. Merece la pena.
Feliz camino.

Isabel Villanueva
Psicóloga sanitaria CL-3071.
Psicóloga perinatal. Psicoterapeuta gestalt y corporal integrativo
reddemar@gmail.com

BIBLIOGRAFIA

·     Sexuality in the puerperium: the experience of a group of women Natália Rejane SalimI; Dulce Maria Rosa Gualda Rev. esc. enferm. USP vol.44 no.4 São Paulo Dec. 2010

·     Fatherhood in focus, sexual activity can wait: new fathers experience about sexual life after childbirth Ann Olsson RNM, PhD,Eva Robertson RNM, PhD,Anders Björklund MDr, PhD,Eva Nissen RNMTD, PhD, Scandinavian Journal of Caring Sciences

·     Sexuality in the Puerperium: A Review. Kenneth J. Reamy, M.D., M.P.H., 1 and Susan E. White, Ph.D, Archives of Sexual Behavior, Vol. 16, No. 2, 1987
·    Human sexuality during pregnancy and the postpartum periodBrtnicka H, Weiss P, Zverina J., Editorial: Bratisl Lek Listy. 2009

·     Michel Odent. Mi bebé es un mamífero, la vida fetal, el nacimiento y el futuro de la humanidad, la función de los orgasmos

·      Sexualidad en el puerperio, S. Martín de María. 

·      La nueva terapia sexual. Helen Singer Kaplan, Ed. Alianza editorial

·      Lactancia maternidad y sexualidad. Inma Marcos, Alba lactancia materna   




viernes, 26 de mayo de 2017

La que siembra en la oscuridad

Dibujo:  Leah Dorion 
Este oficio de madre va evolucionando con el tiempo de las criaturas. Es un lugar a tiempo completo durante los primeros meses de crianza, que agota y también llena, de ahí el peligro de no soltar y quedarnos atrapadas en la carcasa de la madre más tiempo del necesario.

Este tiempo de primera crianza es como un periodo de base, de nutrir la tierra, de ararla y prepararla, si esto no se hace, si no se ofrece a la criatura amor, cuidado y presencia, el terreno puede no estar bien preparado a lo que venga después, es como poner los cimientos de una casa. Este periodo es poco vistoso en el sentido de que el trabajo de vínculo, de apego, nutritivo, está invisibilizado y poco valorado y apoyado. Esto, unido a la inmensidad de la tarea hace que estos tiempos de maternidad sean intensos y a veces muy duros.

Cada madre aporta lo que es, en este periodo primero, su capacidad de darse, su presencia, su forma de estar en el mundo.  El margen de maniobra para hacer algo diferente (por ejemplo, estar más presente o tener más paciencia, o más entrega con el bebé) es pequeño. Es meter el ESFUERZO, el FORZAR en una relación que está basada en compartir en lo que uno es, con las partes nos gustan y con las que no. Es obligar/nos a dar más delo que podemos/tenemos, con lo cual este empeño está condenado al fracaso a medio plazo y peor aún a que aparezca la culpa y el resentimiento.  Es poner más presión en un momento en que hay poco espacio para una misma, en un momento en que hay poco descanso, cuidado y ocio personal.

Poder DESCANSAR en la madre que una es, especialmente para aquellas mujeres que eligen una crianza con apego, poder ACEPTAR quien soy en este momento, poder ESCUCHAR mis necesidades, aunque en este momento no pueda satisfacerlas es muy importante. Para mi el concepto “madre suficientemente buena” acuñado por Winnicott me resulta bálsamo y antídoto ante la exigencia desmesurada – a veces de forma sobre humana- y la búsqueda del ideal poco real de la “buena madre”

Como en todo proceso de crecimiento orgánico, las velocidades no son lineales ni homogéneas, el vínculo madre/bebé, va cambiando y trasformándose con el tiempo y esta atención estrecha y cuidado nutricio cambia de forma e intensidad conforme el hijo va creciendo.
Aparecen nuevos retos y nuevos lugares que visitar.
Como comentaba una madre en el grupo de apoyo que facilito…es como pasar a otro escenario cuando ya le has cogido el truco al momento  actual, y estar cambiando constantemente.

Si hay una tarea que comienza en nuestra andadura como madres y que continua es la de estar en contacto con la duda. ¿Qué hago? ¿Lo estaré haciendo bien? Estas preguntas son terribles ya que dan a entender que hay una respuesta correcta y otra incorrecta, si como criar a un humano fuera como resolver un examen y encontrar la solución a un problema.

No hay respuesta concreta, es variable en función del niño, la madre, la situación, el momento, y cuantas variables más. Y qué tentación de poder apaciguar la duda, el miedo debajo de la duda, que se despliega a veces como fantasía catastrófica con poca base de realidad, de ahí que abunden los expertos, los libros de crianza y los consejos bienintencionados que tratan de apaciguar este susto
Y si en lugar de salir corriendo del estado de duda pudiéramos abrazarlo y aceptarlo como un lugar propio de la maternidad? Como una invitación a no dormirnos, a estar en la cresta de ola, en el cambio, abiertas y atentas a lo que pide el momento y poder tener la confianza de decidir lo más adecuado en cada momento. De poder escuchar el miedo y revisar si tiene realidad y fundamento y hacer algo con lo real (ocuparse no preocuparse)

La duda como una señal de estar conectadas con la incertidumbre, el no saberlo todo, ni falta que hace, y aun así poner el corazón y el alma en seguir adelante sin parálisis y sin saber qué pasará- la sabiduría de la inseguridad, diría Alan Watts.
En esta metáfora de la siembra, es como visualizar la tarea de maternar, de educar como una siembra en la oscuridad, como plantar la simiente sin tener la certeza de si crecerá y cómo lo hará. Haciéndolo lo mejor posible, conscientemente. Tal y como vivimos, caminamos sin conocer el camino que se abre y no por ello dejamos de hacerlo.

La tarea educativa y de acompañamiento tiene poco de certezas y resultados rápidos a corto plazo. Es más bien un estar ahí, sin asustarnos demasiado, sin saber mucho y con la guía del cuerpo y del corazón. Es un confiar en el otro y poder desplegar una forma de ver y oír especial, más profunda, más allá delas palabras y de lo superficial que se muestra.

Es una tarea de ritmo orgánico lento y cíclico, tal y como respetamos el crecimiento de las plantas sin forzarlas ni tirar de ellas para que crezcan más rápido, de periodos de acelere y otros de latencia.
De alguna forma criamos como vivimos,  en la confianza de que estas vivencias nos ayudarán a aprender, nos marcarán el camino de vuelta a casa, que suele estar muy cerca de nuestro corazón.


Buen tiempo de siembra.

lunes, 13 de marzo de 2017

LA LLAMADA, EL INICIO DEL VIAJE


Toda buena historia tiene un comienzo. Este inicio a veces es una llamada suave y a veces tiene un principio abrupto.

En el viaje interior la llamada es una invitación a escuchar el río bajo el río, como dice Clarissa Pinkola Estés, la vocación, lo que me mueve, mi propósito vital, quien soy yo. Esta llamada puede ser escuchada y rechazada pero vuelve una y otra vez como propuesta para actualizar mi vida, para vivirla con sentido y centro, respondiendo a mi naturaleza y mi verdad.

La llamada es una voz externa que invita a salir de viaje, salir de lo conocido, del hogar, a la aventura de lo desconocido en busca del tesoro. Esta llamada no es otra que la voz interna, especialmente las partes negadas en la sombra que nos invitan a un reencuentro e integración.

Hay mujeres que sufren una crisis en su mediana edad, tras alcanzar su objetivo vital, al llegar a la cumbre de lo que pensaban era su propósito de vida y se encuentran con un vacío, una sed de algo que no pueden definir. Si uno se queda lo suficiente la semilla podrá brotar y aparecerá un camino entre la bruma donde poder avanzar paso a paso en contacto con el corazón, sin ver quizás muy lejos, pero sí con una luz como guía y siguiendo el rastro con la intuición.

Para comenzar este viaje necesitamos ilusión e inocencia, necesitamos la curiosidad de la niña y la ingenuidad de que encontraremos el tesoro, sea lo que nos hayamos imaginado que es.

En la propuesta de talleres ALUMBRANDO LA MUJER QUE SOY, en esta primera estación revisaremos cómo son los comienzos en mi vida, la llamada, la niña interna y el poder recibir y acoger.  Porque para ser madre, tanto de hijos como de proyectos, hace falta ser hija. Para dar hace falta estar abiertas a recibir para poder nutrirse y crecer. Los inicios son importantes y estos tiempos de comienzos gestan y maduran el fruto que vendrá después.

Los comienzos hablan de primavera, renovación, infancia, receptividad y nacimiento. La energía de este principio es la ligera de la niña, la hija, la doncella. La que recibe y aprende, la que busca y juega.

Para mi el elemento del origen es el agua, ya que es el origen de la vida y tiene esta naturaleza líquida y protectora de nuestro primer hogar. Esta agua que da luz a la vida y nutre a la semilla hasta que busca la tierra.

Así, con alegría, disfrute y consciencia comenzamos un viaje de tres sesiones, bien acompañadas por mujeres utilizando recursos de esta energía femenina, el arte, lo natural, el círculo, las historias medicina, el acompañamiento desde la gestalt, lo simbólico, los elementos, los rituales y sobre todo LA ESCUCHA PROFUNDA Y EL PODER DEL GRUPO.

Muy bienvenida al viaje!!

Dibujo: Amanecer Georgia O´Keeffe



miércoles, 25 de enero de 2017

CAMINO DE CORAZÓN

“La influencia de una persona vital, vitaliza, de esto no hay duda alguna. El mundo sin espíritu es un terreno baldío. La gente tiene la idea de que se puede salvar el mundo cambiando las cosas de lugar, cambiando las reglas, cambiando de lugar a los que mandan y cosas así. ¡No, no! Cualquier mundo es válido si está vivo. Lo que hay que hacer es darle vida, y el único modo de hacerlo es hallar en tu propio caso dónde está la vida y reavivarte tú mismo.

“Seguid el camino de vuestro corazón. Encontrad donde está, y  no temais internaros ahí”

JOSEPH CAMPBELL


Como una luz que me alumbra el camino, los mitos me acompañan, desde que era pequeña me recuerdo leyendo los mitos griegos y tratando de descifrar el lenguaje griego y egipcio, sin mucho éxito, para poder ir a las fuentes de las historias que me entusiasmaban.

Más tarde llegó Star Wars y este mito moderno eclipsó todo lo conocido anteriormente, con 12 años me fascinó Tolkien y su mitología de El Señor de los anillos, de forma que estas historias articularon mi infancia y juventud, de forma muy intensa y profunda (me recuerdo leyendo en clase los libros, recitando poemas en élfico y dibujando los seres de la Tierra media a todas horas)

Fue mucho más tarde cuando me encontré a Joseph Campbell y su héroe de las mil caras, cuando descubrí que el monomito me había acompañado todo este tiempo.  Durante mi maternidad cuando transitaba por el desierto del posparto la guía de Inanna me alumbró el camino, estas historias femeninas se abrieron a raíz de mi formación con Birthing from within y de conocer a mujeres sabias con las que compartir la travesía.

Si hay algo que me ayuda a vivir es tener presentes las guías de viaje, saber que tras una gran crisis, una gran oscuridad, siempre aparece una luz, que en los momentos de crisis suele aparecer una ayuda, tras permanecer en el vientre de la ballena, uno sale transformado, y que el verdadero tesoro no está en un reino lejano, aunque, como pasa en El alquimista, uno necesita salir de viaje para encontrar que el tesoro siempre ha estado en casa.

Como dice Don Juan Matus “Ningún camino lleva a ninguna parte, pero uno tiene corazón y el otro no. Uno hace gozoso el viaje; mientras lo sigas, eres uno con él. El otro te hará maldecir tu vida. Uno te hace fuerte, el otro te debilita.“

Así que camino, viviendo en el filo, preguntándome si el camino elegido tiene corazón, acogiendo los semáforos verdes y ayudas en el viaje, transitando por los valles y desiertos oscuros con guías y escuchándome y aprendiendo a domar mi propio dragón.
En estos tiempos que corren, donde hay tantos retos y aventuras, tiene sentido encontrar la propia guía, no la elegida con la cabeza, con el guión de vida, sino la vida que nos hace felices, que nos llena y resuena, aunque sea un misterio, aunque vayamos a contra corriente, aunque sea un camino poco transitado.¡ Qué hay que tenga más sentido que vivir la propia vida y responder las llamadas y desafíos que nos encontramos!

Termino como empecé, citando a Campbell que nos invita de nuevo acoger las riendas de nuestra aventura y con nuestros dones, aliados  y valores caminar por la senda de la vida en el camino de nuestro corazón.

Un abrazo de luna casi casi oscura
Isabel

“Cada uno de nosotros es una criatura completamente única y que, si hemos de darle algo al mundo, tendrá que venir de nuestra propia experiencia y dela realización de nuestras propias potencialidades, no de las ajenas.”

JOSEPH CAMPBELL

domingo, 6 de noviembre de 2016

LAS PIEDRAS ME LLAMAN

Me encantan las piedras, tengo la casa llena, las redondas, lisas y claras son mi debilidad.
Las piedras tienen una atracción especial, son inertes pero a mi me parece que tienen una forma de vida estática y lenta que me calma.
Algunas piedras son como amuletos, especialmente las semipreciosas o las que tienen un significado personal, en la montaña agradezco que no tengan picos para sentarme y me maravillan las piedras peludas donde sí crece vida vegetal.

Esta primavera visité unas piedras especiales. Me gusta abrazar árboles y personas y no había abrazado una piedra, y es extraño, por un momento, abrazando una gran piedra en Avebury, en Inglaterra, piedras de más de 5000 años de antigüedad que forman un gran círculo, me sentí transportada a esa época donde sólo había piedras, verde y algunos animales. Cómo sería vivir sencilla, sin la tecnología ni coches ni reloj, con el simple objetivo de sobrevivir cada día, comer, dormir, respirar. Mi cerebro está demasiado modernizado y me costó imaginarme cómo vería el mundo y la vida con la cabeza más vacía y los sentidos más abiertos. Cómo sería ser más animal que humano racional, cómo criaría, cómo gestaría, cómo sería el diario salvaje.



Stonehenge está cerca de Avebury, es un emplazamiento más conocido y hay mucha información sobre este lugar del Neolítico y también muchos misterios. El lugar tuvo diferentes círculos de piedra y palos y fué una construcción más moderna de un lugar más antiguo, posiblemente un cementerio, donde había un gran círculo (recinto de foso), que se construyó con astas de ciervos y 56 agujeros circulares de gran tamaño (Agujeros de Aubrey), actualmente quedan unos pocos menhires en forma de trilitos (del griego: tres piedras) y otras piedras semi caidas

Las piedras de Stonhenge tienen historia, unas son de gran tamaño, en el círculo exterior (Piedras de Sarsen, que es una arenisca muy dura), que parece se llevaron desde un lugar a unos 30 Km de Stonhenge. Son unas piedras enormes, que además tuvieron que levantar para construir la forma de trilito tan característica. Las otras piedras son más curiosas, son de un tamaño más pequeño, están en el interior del círculo (piedras azules) y se ha demostrado que las trajeron de un lugar a más de 240 Km de distancia!!! Atravesando mar, tierra y rio. Debían ser unas piedras muy muy especiales para moverlas de tan lejos.

martes, 18 de octubre de 2016

¿CÓMO ES UN TALLER DE BIRTHING FROM WITHIN?

¿CÓMO ES UN TALLER DE BIRTHING FROM WITHIN?

Todo empezó como una llamada. Un libro que apareció en mi vida y me emocionó al encontrar algo que estaba buscando que no sabía ni siquiera que existía, una forma de acompañar en maternidad que agrupara lo práctico y lo espiritual, el conocimiento ancestral con la evidencia científica, lo simbólico y ritual dentro de un contexto natural y cotidiano, encontré que era posible agrupar mis pasiones, mi forma de ver la maternidad, el posparto, de una forma profunda y a la vez vivencial y práctica y la propuesta venía de más allá del mar.

En esos tiempos estas mujeres sabias de BFW venían cada cierto tiempo a Europa a ofrecer esta formación y allí me fui en 2009 a Inglaterra, separándome por primera vez tantas noches de mis hijas y pidiendo una ayuda económica para responder esta llamada profunda hacia…

Birthing from within es más que una forma de acompañar o que un taller para el parto y el embarazo, es una red de más de 200 mentoras por el mundo que seguimos en formación continua y que ayudamos a las mujeres y parejas a atravesar el umbral del nacimiento de un hijo manejando el dolor, la incertidumbre, la duda y el miedo, que suelen aparecer en estos momentos. Es una forma moderna de iniciación en los misterios de la maternidad, que supone un auténtico rito de paso para muchas mujeres y una oportunidad de conocimiento y de encuentro con una misma y con el otro.

Todo esto circula por debajo del taller, como el río debajo del río. De forma visible en un taller hay visualizaciones, teatralizaciones, cuentos, mindfulness, arteterapia dinámicas, explicaciones con materiales manipulativos, trabajo en parejas, hay risas y lágrimas y emociones y música. Sin embargo no es esto lo más característico de un taller de BFW, ya que algunos de estos elementos se pueden encontrar en otros talleres o encuentros de preparación al parto, no es su esencia. El núcleo es más profundo, es la ACEPTACIÓN del momento presente, la PREPARACIÓN emocional a lo que puede venir en la confianza que uno tendrá los recursos para hacerlo frente, es el gran SI a la vida, al bebé y al misterio.


Creo este trabajo es más profundo de lo que parece, es un taller que me sigue moviendo y que me toca cada vez que lo ofrezco. He tardado años en interiorizar su profundidad y sigo en ello, cada vez más y más. Creo que es un trabajo para la vida, no sólo para el día de parto y que devuelve la fuerza a las mujeres al resignificar su experiencia como un reto de guerreras modernas. Creo que es una oportunidad para los hombres de acercarse al territorio femenino del parto y recoger los regalos emocionales del posparto, la oportunidad de escuchar y sentir y de cuidar y acoger la vida.

Agradezco el poder seguir ofreciendo este trabajo que me sigue conmoviendo e inspirando y a Pam y Virginia por su sabiduría y su acompañamiento.

Podéis visitar este video que crearon este año tomando imágenes de varias clases de BFW a lo largo del mundo donde podéis captar un poco del sabor y del estilo BFW

Buena caza

Isabel

sábado, 8 de octubre de 2016

La Montaña y las vivencias en la maternidad

Este verano he vuelto a encontrarme cara a cara con ella, una montaña de León querida y caminada. La montaña seguía igual, grande inmutable y hermosa, yo no. Como me decía una amiga, los tiempos de la montaña son más lentos y es así, en 13 años miraba para atrás y casi no podía reconocer mi vida, mi cuerpo, mis ilusiones y mi mirada al mundo. Hay cosas que quedan, otras han aparecido nuevas.

Y ahí, subiendo, caminando, me encontré con lo parecido y familiar que me resulta esta experiencia montañera con otro gran viaje de mi vida, el parto y el posparto de mis hijas.

La cima a veces la ves y otras no, a veces parece cerca y otras lejos, fantaseo sobre cómo será llegar arriba, las vistas, la cumbre, mientras sé que para subir hace falta caminar, así de simple, un paso, respiro, otro paso, parecen tan chicos estos pasos y sin embargo cuando miro atrás veo un gran trecho recorrido.

Llevo una mochila pequeña, con cosas que creo me van a ayudar, sin embargo mientras subo echo en falta algunas y otras me sobran y las tiraría montaña abajo. Así recuerdo la cantidad de libros, consejos recibidos, listas de qué llevar o no al parto y lo poco que atiné, creo mi “mochila” para esa experiencia fué pesada y poco útil y así aprendí que a la vida y al parto va bien ir con poco peso, ir ligera y abierta.

Hay momentos en que no hay mente mientras subo la montaña, esos son los mejores momentos, sólo yo y la montaña, en presente, caminando y respirando. Me paro y miro el paisaje, respiro. Si aparece el pensamiento, inunda la experiencia y dejo de sentir el verde, el aire y mis pies. Me paro y me doy cuenta de que estoy cansada y de que luego tengo que volver. Esta vivencia de que uno no sube una montaña hasta que no la baja me recuerda lo importante que es tener visión de que la maternidad incluye embarazo-parto-posparto, estas estaciones no son independientes, están interrelacionadas. Cuando estaba embarazada tuve la visión muro que tienen muchas mujeres de no ver más allá del día del parto (no ver de forma realista vaya, porque mi visión era la de un bebé risueño y dormido y una madre preciosa con la melena al viento) y me encontré con que el parto es una puerta detrás de la que está el resto de mi vida como madre.

Hay momentos límites, de no puedo más, y aún así puedo seguir, ¿de dónde sacaré las fuerzas? Es una extraña mezcla de cansancio, dolor, alegría y de ser pequeña haciendo algo muy grande. Subir la montaña duele a ratos, se disfruta a ratos, no por ello dejo de hacerlo, no buscaría una ayuda de una intervención o una medicina salvo que estuviera en riesgo mi vida o me pasara algo o tocara un lugar límite para mi. Me siento fuerte y capaz.

Subir con alguien me ayuda, está claro que el esfuerzo lo hago yo sola, nadie me sube la montaña, veo a mi pareja unos pasos más adelante, me espera, compartimos refrigerio y agua y eso me anima, me siento acompañada.

Y hasta aquí llegué, la cima está a sólo unos metros, pero yo me encuentro muy cansada, no me queda agua y necesito energía para bajar y me planto, decido no seguir. Esta opción no está disponible del todo en un parto, es decir, el bebé tiene que nacer por algún lado ;-), lo que me resuena es la sensación de límite de hasta aquí llegué (en el parto este momento suele ser la antesala del nacimiento del bebé, un momento de transición límite que hace falta atravesar), también e suena esto del posparto. En esta montaña yo tenía opción de hacer cumbre o no, en el parto pensar que podemos elegir todo nos entrampa, podemos elegir dónde dar a luz, quien queremos que nos acompañe, podemos preferir una forma u otra y hacer algún preparativo, pero no podemos elegir lo que nos sucede. Es como en la vida, prefiero me pase esto o aquello, y seguro pongo de mi parte para que ocurra, ahora bien, hay algo que forma parte del misterio que me encuentra, aunque no haya sido mi “elección”. Poder rendirnos y aceptar lo que viene parece una sabia “elección” la de elegir cómo acojo lo que me pasa sin dejar de poner de mi parte.

Dice Byron Katie que tres clases de asuntos, mios, de los demás y de Dios. De los únicos que nos podemos hacer cargo son de los propios. Qué verdad.

Y así, tras optar por no hacer cumbre, me pude regalar un rato extra de vistas, de descanso, de conexión con la aceptación y el rendirse. Este un  lugar conocido también en la maternidad, y desde ahí uno puede comenzar el ascenso/descenso de la montaña. Bajar, bajar, bajar, un paso otro paso, de nuevo largo el camino, encontrando nuevos senderos, apoyo, momentos críticos, apoyo, cuidarse, falta de apoyo… ufff!!

Y la sensación de bajar la montaña con los pies doloridos, el cuerpo cansado y con alma cantarina, con una sensación de yo puedo, lo conseguí.
Ahí me encontré con la montaña, con mis partos, con el laberinto y con el viaje de la vida.


Un abrazo de Otoño cálido y con olor a castaña y a hoja

miércoles, 31 de diciembre de 2014

FELIZ 2015

Hoy es el último día del año en muchos paises y para muchas culturas.


Para mi es una oportunidad para revisar el año, un ciclo entero con sus estaciones, sus fechas señaladas y su tiempo vivido. Siento que este recordar y repasar el año me permite validar, reconocerlo aprendido y experienciado y me coloca en un lugar de más apoyo y de más raíz que si no lo hiciera. 


Así que allá va… ya son 7 años los que han pasado desde que comencé con Red de Mar, el grupo de apoyo y lo que ha ido viniendo después, los talleres, la terapia individual, las colaboraciones.


En el grupo de apoyo este 2014 hemos contado con el acompañamiento de Leticia Santafe y en Septiembre cambiamos de sala a una más amplia y espaciosa. Ha sido precioso  recoger los momentos de intimidad, de compartir, acoger abuelas, mujeres embarazadas y niños de diversas edades, hemos dado la bienvenida a nuevas madres y algunas se despidieron o volvieron a saludarnos. Recuerdo con este grupo cada martes lo importante que es la escucha y la presencia, como antídoto a los consejos y las recetas, que a veces se me asoman, agradezco a las madres y bebés que pasais por ahí el recordatorio de lo importante que es vivir en el presente, bailar con los cambios vitales, y el cuidado personal, y la invitación a desplegar a la madre interna para una misma.



Este 2014 acogimos a mujeres sabias en Red de Mar, Marga Iñiguez volvió a ofrecernos su sabiduría creativa y su espacio maravilloso de creatividad en la vida cotidiana, Bethany Webster estuvo desde EEUU durante su gira en España para hablarnos de cómo sanar la herida de la madre. Leticia Santafé ofreció un espacio grupal para acercar su trabajo somático y con el movimiento en el desarrollo infantil, Pilar de la Torre volvió a Red de Mar con la Comunicación no violenta y el grupo de práctica nos reunimos varias veces para practicar el lenguaje jirafa. En Otoño vibramos con el dibujo de la mano de Carmen Cecilia Alvarez. Un placer y un honor acogerlas y disfrutarlas




domingo, 16 de febrero de 2014

Poner límites es esencial para empoderarte
Texto de Bethany Webster
Aneta Ivanovas

Hay mucho que decir sobre los límites y sobre lo fundamentales que son para el sentido que tenemos de nosotras mismas. En este artículo, me concentraré mayormente en la relación entre nuestra autoestima y nuestra habilidad para poner límites saludables de forma efectiva.
Sin límites firmes, es fácil “fusionarse” o enredarse con los demás, provocando que cuidemos emocionalmente los demás, que seamos excesivamente responsables, o descuidemos nuestras propias necesidades. Cuando los límites son demasiado rígidos nos aislamos de los demás y les apartamos de nuestro lado.


Los límites saludables son “selectivamente permeables.” No son ni demasiado rígidos ni demasiado vagos (no extremadamente). Más bien, son flexibles y pueden abrirse o cerrarse si lo necesitamos, al igual que una célula sana.
Los límites están relacionados con nuestras necesidades de apego cuando éramos unas niñas. Nos plantean una pregunta: ‘¿Dónde acabo yo y dónde empiezas tu?’ Todas nosotras empezamos en esta vida como un “nosotras” cuando éramos recién nacidas y estábamos unidas con nuestras madres. Estar firmemente conectadas a nuestras madres nos ayudó a internalizar este sentido de seguridad y nos ayudó a formar nuestra propio e individual sentido de ser. Si no estuvimos conectadas firmemente a nuestras madres, seguramente hemos desarrollado un sentido de inseguridad interior y a nivel subconsciente, podemos estar buscando todavía esa seguridad en otras personas cuando ya somos adultas.


Por una parte, esto puede causarnos tener unos límites muy débiles, nos predispone a aceptar a cualquiera que vagamente nos trate con cariño y afecto, ser demasiado confiadas, o tener demasiada tolerancia con gente que nos trata mal. Los límites débiles pueden hacer que otros abusen de nosotras y puede envolvernos en una montaña rusa de sentimientos  porque nuestro sentido de  la seguridad no está aún totalmente anclado en nosotras mismas.
Tener confianza y sentirte segura en tu propia piel  
Un paso importante para desarrollar limites saludables es aprender que ninguna persona puede proporcionarte la seguridad interna que necesitas; el momento para eso es la tempana edad, momento que ya ha pasado. Sin embargo, como adultas podemos lamentar esa oportunidad perdida y desarrollar nuestra propia seguridad interna.

lunes, 20 de enero de 2014

Trayendo a la madre Oscura

Hoy os comparto este artículo que traducimos hace tiempo Sophia, Mónica y yo, que no había colgado aún en el blog y quiero hacerlo ahora coincidiendo con la gira que va a dar Bethany por España
Espero os guste.. 
Trayendo a la Madre Oscura a la Luz
por Bethany Webster

Nuestro mundo aún tiene que reconocer plenamente el arquetipo de la Madre Oscura. Al sacarla a la luz de nuestra conciencia, nos liberamos para ser auténticas y mostrarnos con toda nuestra fuerza tanto en nuestras vidas como en el mundo.
El psicoanalista Carl G. Jung describió los arquetipos como energía universal inherente a la psique humana. Todos los arquetipos tienen tanto un polo positivo como un polo negativo. Si uno se expresa, el otro existe como potencial. En cuanto al arquetipo de la Madre, nuestra sociedad sólo se fija en el polo positivo – la madre angélica, la que sabe todo, la que es siempre amorosa.

No podemos tener la Madre Luminosa sin la Madre Oscura. El arquetipo de la Madre contiene ambos. 

En el mundo occidental, la Madre Oscura se vuelve tabú: por ‘oscuro’ entendemos la capacidad de las madres para frustrar, desatender  o dañar a sus hijos. Las mujeres deben negar su capacidad para la oscuridad y se espera que los niños permanezcan en silencio acerca de cualquier experiencia negativa con sus madres. La rabia contra la madre que no se puede expresar de manera abierta ni ser procesada en un espacio seguro irá bajo tierra y se proyecta sobre otras mujeres, se vuelve hacia dentro y hacia una misma, o se proyecta sobre la tierra.

"Todo lo que es rechazado de una misma, aparece en el mundo como un evento." - CG Jung


martes, 24 de septiembre de 2013

Grupo de Apoyo al posparto Red de Mar

Mañana comenzamos el sexto año de andadura de Red de Mar.

Como en los últimos años, en el Centro cívico Jose Luis Mosquera en Huerta del Rey a partir de las 11:30

Qué ganas de reencontrarnos y de charlar, compartir y vernos, sorprendernos de cómo han crecido los bebés y hablar.

Si conoceis a alguna madre le pueda interesar pasarle la información.
Un saludo y hasta mañana!!
Isabel

martes, 23 de abril de 2013

Sanando la relación con nuestra madre


Buenos días
Hace unos días nos llegó este texto, el original en inglés, de Bethany Webster acerca de la Madre Interna, es un texto que nos inspira y que enlaza con el trabajo que estamos haciendo en UN LUGAR PARA MADRES, un espacio para desarrollar y cultivar la madre interna en cada una, para nutrirnos, cuidarnos y desde ahí poder acompañar a nuestros hijos.

También es un texto que nombra una situación que a veces recogemos en los talleres, la del desencuentro con la madre real y la necesidad de atravesar el duelo de la madre anhelada.

Espero os guste, la traducción la hemos hecho de forma conjunta Sophia Style, Monica Manso y yo.

“La Importancia de la Madre Interna: El Duelo por lo Imperfecto, el Encuentro con lo Incondicional:”
Autora: Bethany Webster
(artículo original en ingles publicado en Elephant Journal)
Si pensamos en nuestro desarrollo personal, la relación con nuestra madre sirve como patrón para la relación con nosotras mismas.
Como hijas, absorbimos de nuestra madre información sobre lo que sentía hacía ella misma, lo que sentía hacia nosotras, y lo que sentía hacia el mundo.
Aprendimos a tratarnos de la misma manera que nuestra madre se trató a ella misma.
Nuestra tarea como mujeres conscientes radica en transformar la madre interna dentro de nuestra psique creada a partir de nuestra madre biológica con sus limitaciones humanas en la madre que siempre necesitábamos y queríamos.
Podemos convertirnos en la madre que siempre queríamos –hacia nosotras mismas.
De esta manera, somos capaces de aceptar las limitaciones de nuestra madre externa, porque nuestra madre interna se convierte en la madre primaria con la que podemos contar, de formas en que quizás nunca hemos podido contar con nuestra madre externa.
Nuestra madre solo podía amarnos de la manera que podía amarse a ella misma.
En un momento dado, debemos enfrentar el hecho de que nuestra madre no pudo y no va a poder satisfacer nuestras necesidades de la manera que necesitábamos y queríamos. Esto significa pasar por un proceso de duelo. Un duelo por la forma en que tuvimos de compensar y sufrir la herida materna.
En el proceso de duelo, tenemos la oportunidad de darnos cuenta del hecho de que si nos sentimos amadas o abandonadas no fue por nuestra culpa. Sólo entonces podemos abandonar la lucha para demostrar nuestra valía en el mundo. En el proceso de duelo, también podemos tener compasión por nuestra madre y la carga que llevaba.
Al sanar tu madre interna, transformas tu vida más allá de lo que puedas imaginar.
Al confrontar este dolor, podemos darnos cuenta de que lo que pensábamos que era nuestro dolor es en realidad parte del dolor de nuestra madre que nosotras hemos llevado por amor. Ahora podemos elegir dejar esta carga. De esta manera, en lugar de atenuar nuestro sentimiento de culpa, podremos sentir la confianza en nuestros cuerpos y en nuestros corazones para así desarrollar un sentido de auténtica plenitud y amor propio.
Al convertirnos en la madre "suficientemente buena" para nosotras mismas, nos liberamos no sólo a nosotras mismas, sino también a todos aquellos que conforman nuestra vida.

lunes, 31 de diciembre de 2012

Gracias y Feliz año 2013



Han pasado tantas cosas este año en Red de Mar...

Desde los primeros clientes en Enero que estrenaron espacio, a la última visita de Saltalarana con su espacio de lectura..

Ha sido un año intenso, de mucho trabajo y de descubrimientos, aprendizajes, alegrías... Es por ello que a las puertas del último día del año quiero agradecer a todo@s los que lo habeis hecho posible.

Este ha sido un año de crianza del nuevo espacio, de los caminos que recorrer allí, incubados con mucha ilusión y cuidado... Dar las gracias especialmente a...
  • Todas las personas que han confiado en mi durante este año y el pasado y a las que he acompañado en un tramo de su camino
  • El grupo de mujeres de Red de Mar que nos reunimos en el centro cívico el último miercoles de cada mes, gracias por esperar la cita, compartir vuestras vivencias y sabiduría, acoger con tanto respeto, escuchar, llorar y reir tejiendo red
  • Todos los que me acompañasteis el día de la celebración de la inauguración, físicamente o con el corazón, fué muy especial para mi sentir que era verdad, que el centro estaba en marcha.
  • Mis compañeras de carrera re-encontradas por ¿casualidad? en el grupo de apoyo al duelo perinatal, Marta y Elena... qué gusto habernos encontrado, y haber podido co-crear este espacio que comienza timidamente al que se han asomado algunas mujeres

viernes, 28 de diciembre de 2012

Puerperio y la mujer salvaje

Buenas noches de luna llena

Hoy es la última luna llena del año, un día especial, con una luna inmensa y salvaje.
Estoy releyendo a Clarissa Pinkola Estés y sus mujeres que corren con lobos, fascinada por las historias, sus mensajes y significados y su intuición acerca de la mujer salvaje, la que sabe, el río bajo el río.
Y tras la última reunión en Red de Mar este año me volvía a preguntar qué pasa en el puerperio, qué nos sucede a las mujeres cuando acogemos a nuestro nuevo bebé y nos descubrimos emocionalmente diferentes, más sensibles, más asertivas, más confusas también... Es la consecuencia de menos tiempo de sueño, de atender menos a nuestras necesidades, es el cambio de vida? de los cambios hormonales? de verdad se puede explicar esa vivencia extraña e intensa del puerperio que dura tiempo y tiempo por unos factores muy físicos y biológicos?
Yo creo que no.
Creo que algo nos pasa, que esa puerta que deja pasar a nuestro bebé amado, deja entrar algo más.

Que de forma global lo que acompaña física, emocionalmente, psicológicamente a la llegada del bebé, orientado a que sepamos cuidarlo y escucharlo, sintonizando con él, que estemos atentas a sus necesidades, también tiene repercusiones en nuestra vida, nuestras relaciones, no sólo con el bebé, sino con nuestra pareja, nosotras, el mundo. Por eso nos moviliza tanto la maternidad, se mueve todo nuestro mundo, afecta a lo que nos rodea, nos transforma.

Así que uniendo cabos, si nuestro cuerpo y nuestra alma se hacen más sensibles para escuchar a nuestro bebé, quizás también se vuelven más receptivos para escuchar a la mujer salvaje que habita dentro de todas nosotras y de la que muchas veces hemos olvidado su voz.
Así que la volvemos a escuchar y nos llama de vuelta a casa
Nos invita a prestar atención a nuestra intuición, nuestras emociones, nuestra esencia.

Laura Gutman lo llama el encuentro con la sombra, a mi me gusta mucho más llamarlo el encuentro con la mujer salvaje, con la guerrera de amor que habita dentro de nosotras, inspirada por Clarisa Pinkola y por mi maestra Pam England.

lunes, 24 de diciembre de 2012

Feliz navidad en red de mar

EL MISTERIO DE LA NAVIDAD
Mira que hacemos verdaderos esfuerzos para olvidar el verdadero espíritu de navidad, muchas comidas y cenas ruidosas, regalos y compras sin necesidad, dulces y turrones en exceso, ruido, luces y bullicio.

Y sin embargo, ahi está año tras año, algo que calienta nuestros corazones, nos emociona e ilusiona, nos acerca a los demás, nos devuelve la luz en la mirada.

Qué será? Silencio, nacimiento, amor, ternura, ilusión, MISTERIO ?

Ojalá disfrutes este año de lo que suponga tu esencia de navidad, servida en pequeñas pero intensas dosis.

Un cálido saludo
Isabel Villanueva